Por Oswaldo Ceballos Fornaguera |
Ice Cube se convirtió de ser el rapero más peligroso del mundo al suegro-papá enojón de Hollywood; la épica nóvela escrita por el británico H.G. Wells cayó de bruces y de forma estrepitosa con esta nueva adaptación de Amazon, quien se enfocó en comercializarse más a sí misma que resaltar lo que es una muy buena historia de ficción, misma que fue hecha entre los años 1895 y 1897.
Se tomaron todas las licencias correspondientes, se liberaron de culpas, tomaron de pretexto las nuevas tecnologías y la era digital para decapitar una línea editorial que llevaba consigo una premisa: la conquista de nuestro mundo a manos de inteligencia y fuerzas extraterrestres.
En War of the Worlds de 2025, se centran en un padre viudo, colérico, geek y con una relación no tan buena con sus hijos, nos enfocamos más en atender los problemas familiares que en preocuparnos de la invasión extraterrestre.
Por cierto, pon tu teléfono en vibración pues los constantes sonidos de Whatsapp, Messenger y todo lo que se escucha en las computadoras del film, podrían confundirte tanto que a cada rato alzarás tu celular viendo si te mandaron mensajes.
Eva Longoria pasa desapercibida, es un relleno que bien pudo no haber existido en la película.
Pero sabes, ni siquiera creo que sea Ice Cube el verdadero protagonista de la película sino el propio repartidor de Amazon, en ese nos centramos más pues es el héroe al volar el dron que hará una entrega vital para la trama, dron que por cierto es ahí mismo anunciado como “el futuro de las entregas”.
Coño.
Es su dinero, son sus decisiones, y al final del día entregan una película que apenas y alcanza a ser palomera pero ojalá pudieran hacer autocrítica y considerar que esto pasa de largo, que es un comercial malo, que lo mejor era nunca haber usado el nombre de War of the Worlds y respetar el legado de una novela de ciencia ficción muy importante.